Huellas de lucha

Huellas de lucha

- in Cultura
80
Comments

Charlotte, NC.- Al encontrarse en los que podrían ser sus últimos años en Estados Unidos, agobiado de la vida  ‘sin papeles’, Jorge Torres quiere “dejar  huella” en la Ciudad Reina. Lo ha hecho, y de varias maneras. La muestra más palpable, y sobretodo visible, son los murales que ha pintado en diversos restaurantes mexicanos.

Orgulloso de su origen, el pintor nacido en Coahuila, se ha dedicado, desde hace cuatro años, a plasmar imágenes de la cultura mexicana en paredes y lienzos. “Quiero mostrar nuestra gran riqueza cultural en los espacios que puedan facilitarme”, comenta Torres en un local de Independence Boulevard donde ha pintado los retratos de 16 artistas mexicanos.

Las figuras de Frida Kahlo y de Pedro Armendáriz dan la bienvenida en el vestíbulo del bar Dudai, mientras que en el salón anexo personajes de la Época de Oro de cine mexicano, como  María Felix , Joaquín Pardavé y Pedro Infante, que acompañan al cantante Juan Gabriel, y muy pronto a su colega José José, pueden ser admirados por los comensales.

“Si estamos aquí es por algo”, dice el hombre que llegó hace más 18 años a Carolina del Norte con el sueño de convertirse en chef, pero que el destino lo puso a hacer de todo.

Torres ha ejercido varios oficios en el área de la construcción, ha colaborado en varios medios periodísticos, y en distintas funciones. La de caricaturista político, de Papa Noel y hasta de ‘Dora la Exploradora’.

Más recientemente, “primero por necesidad, luego por negocio y ahora por satisfacción personal”, comenzó a trabajar de payaso, tarea que le ha traído enormes satisfacciones. “Llevarle alegría a los niños, ha sido de mis más grandes deleites” comenta Torres sobre los entes que han respondido con su creatividad y afecto.

Además de ser visto en fiestas infantiles y supermercados los fines de semanas como ‘Eorch’, la comunidad lo reconoce como un entusiasta activista, principalmente de las causas proinmigrantes.

“Quiero que valga la pena el tiempo que he pasado en este país”, dice optimista Torres al recordar todo lo que ha hecho durante su estancia en este país. Son muchos los que reconocen su ímpetu y talento y serán más los que verán su huella, no solo la que adorna las paredes de los restaurantes, también la que ha pintado con su humanidad y buen corazón.

About the author